Los labios dentro de la medicina estética
Lo importantes que son en las caras.
¿Qué te puedo decir en corto sobre los labios?
Es un área de trabajo difícil en medicina estética junto con la nariz y la zona temporal. Áreas muy complicadas hablando de destreza y sentido estético.
¿Por qué? ¿por qué es tan complicado?
Primero que nada, la sustancia que uso es ácido hialurónico; por ser absorbible, porque tiene antídoto y porque hay un tipo de hialurónico ideal para los labios dependiendo de lo que quiera conseguir. En el labio se puede busca volumen, hidratación, definición, eversión o forma, aparte de corregir el famoso “código de barras”, pero ese ya es otro temazo.
Luego está la técnica de inyección, el plan, el sentido estético para el que tengo que tener (obviamente) conocimiento anatómico; pero al final lo más importante es que al paciente le guste el resultado o que este cumpla su expectativa.
Tengo que tener calma, no sobre-corregir, intentar traducir el deseo del paciente y conocerme, es decir, conocer mis límites, calmar el ego y el ansia de poner no menos ni más, sino lo justo.
Como inyector, a veces no se puede conseguir el resultado deseado. A veces menos es más. A veces el deseo de mi paciente no es lo ideal, como por ejemplo, exagerar el volumen en una cara pequeña que no concuerde ni armonice, y hacerle entender eso es complicado.
Al principio, decir que no a un tratamiento que no le iba a quedar bien a un paciente me resultaba complicado y lo pinchaba todo. A veces quedaba bien. Y otras no.
Ahora los años de experiencia me ayudan a explicar por qué, cómo, cuánto, dónde y qué pinchar. Entiendo más a mi paciente, entiendo su mímica al hablar y me permito decir que no o rechazar algún tratamiento con más seguridad.
Como Picasso tuvo una etapa azul, creo que esta etapa de mi vida como médico estético es la conservadora, la etapa azul de discreción, buscando la elegancia. Estoy en ese momento en el que prefiero que mi paciente se vea igual o con un mínimo cambio a que se vea raro y no se encuentre en el espejo. Causarle más inseguridad y frustración.
No sigo tendencias, sigo un sentido estético.
Confío en visualizar un resultado.
Dr. Máximo Evia